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Fantasmas Del Ático

jueves, 29 de septiembre de 2011

Torbellino de Emociones

No sé si siento alegría o pena. Bueno sí… siento una pena profunda que me ahoga. Me siento perdida sin saber si he hecho bien. De nuevo vuelvo a tener un débil dolor en el pecho. Odio la sensación de saber que no estás.
Otra vez he vuelto a fumar, a refugiarme tras el peculiar sabor del tabaco. ¿Cobarde? No lo niego, pero estoy cansada de ser valiente. Parece que sin ti es más fácil hacer las cosas mal, porque de por sí todo pierde parte de su sentido.
Lloro como si fuese aquel día. Lloro dejando que mis lágrimas se mezclen con el agua de la ducha por una vez en mucho tiempo. Lloro sin que me importe dejar en evidencia mi debilidad. Lloro mientras pienso tu versión de lo sucedido y me consumo en una depresión por no poder cambiarla. Me miro al espejo y no sé si siento asco de mí misma o triunfo por conseguir un objetivo que todo mi alrededor me incitaba a conseguir.
Tengo miedo del torbellino de sensaciones que me invaden.
¿Esto es una indirecta? No. ¿Una directa? Puede, no lo sé. ¿Qué quiero conseguir? En realidad nada. Supongo que es un intento de no dejarme llevar por un llanto absurdo y sin sentido.


Si al final de la historia esa no soy yo… y ese no eres tú…. ¿Qué ha pasado con todos nuestros sueños? Sí… cada uno tiene lo que se merece… lástima que la mayoría de las veces no coincida con lo que verdaderamente desea.

martes, 27 de septiembre de 2011

Canción Especial

La cama está deshecha. Las sábanas están medio tiradas por el suelo y el ordenador corre peligro de caerse en medio de ese caos. Te tengo a mi lado aún vestido, en medio de una lucha absurda para ver quien quiere más a quien. El programa gris que tanto detesto empieza a reproducir como por casualidad una canción de Manson… “This is the new shit”.

Uff, esa canción tiene algo diferente. Te miro dejando en evidencia mis intenciones. Estás… ¿sorprendido? Te cojo de las muñecas. Te tumbo en la cama y me coloco encima para que no puedas moverte. Me detengo unos segundos para observar tus labios aunque ya me sé cada detalle de memoria. No opones resistencia. La idea de que tome el control no te desagrada. Te beso. Conquisto tu boca y juego con tu lengua. 

Babble babble bitch bitch
Rebel rebel party party
Sex sex sex and don't forget the "violence"

Tú camisa me molesta. La desabrocho. Te la quito. Te acaricio. Sonrío. Me acerco y decido que le toca el turno a tu cuello. Te estremeces. Te muerdo. Me agarras con fuerza las muñecas. Sonrío. Te quiero para mí. Te necesito. Te deseo. Tengo ganas de que ese momento sea solo de los dos…

¡PUM!

Abro los ojos sobresaltada. El móvil se ha caído al suelo. En él suena la alarma con una de las canciones que más me recuerdan al él. La de Manson… Me levanto con rabia porque todo a sido un recuerdo de lo que pasó hace tiempo. Me levanto nostálgica…. Porque lo echo de menos…

Princess_of_Hell

lunes, 26 de septiembre de 2011

Dementium

Abres los ojos y ves todo negro. Te giras sobre ti misma pero da igual. No eres capaz de ver nada. Miras al suelo, y aunque sabes que estás de pie sobre algo sólido tampoco alcanzas a ver qué es. Extiendes las manos buscando alguna pared, pero tus manos no aparecen. Las sientes, sabes que están ahí, pero tampoco eres capaz de verlas… como el resto de tu cuerpo. Parece que estas y no estas a la vez. Te entra miedo, inseguridad y hasta claustrofobia. Sabes que la última sensación es absurda puesto que no sabes si estas encerrada en algún sitio, pero da igual. Te falta el aire. Comienzas a andar con la certeza de que tienes los brazos estirados. Nunca tocas nada. Nuca alcanzas nada. No te caes, no hay escaleras, no hay paredes, no hay luz, no hay ruido, no hay olores, no hay nada. Solo tú y esa oscuridad por la que andas sin rumbo fijo. De pronto, sobresaltándote, parece que atisbas a ver un pequeño punto de luz. Quieres pensar que es real, que es la salida de aquel lugar sin nombre. Corres. Corres sin importante si te chocas con algo que no existe, corres como si valiese para algo, corres como si solo eso pudiese mantener la poca esperanza que te queda. El punto se hace más grande. Parece una mancha blanca cuyos bordes están difusos. No sabes que es, no sabes si podrás tocara, atravesarla…. Pero te lanzas desesperada hacia ella. Desaparece. El blanco desaparece, el suelo también… y de pronto estas cayendo al vacio sin saber qué hacer. Te entran ganas de llorar, piensas que al final de la caída morirás, o incluso se te pasa por la mente que nunca llegaras hasta el final. Que estarás cayendo eternamente.  Chocas por primera vez contra algo. Está frío. Bueno, en realidad no estás sobre algo que este frío. Sino que hace frío en general. Empiezas a congelarte mientras la soledad te rodea sin que puedas verla. Empiezas a tiritar mientras pierdes poco a poco la cordura. Sientes que algo se está acercando, pero no sabes por dónde ni a qué velocidad. Intentas comprender qué pasa, qué va a ocurrir. Cuando la soledad te ha rodeado y la cordura te ha abandonado, sientes que tu pelo se revuelve con un viento que no es viento. Que pierdes algo con cada ráfaga de aire. Te das cuenta de que lo que pierdes son los recuerdos. El olvido te ha hecho una visita y tú le has dejado entrar despistada. Pero no recueras haber abierto ninguna puerta. Sientes un fuerte dolor en el brazo. Te lo miras y ves que sale sangre. No ves la herida… solo el líquido rojo que abandona tu cuerpo y la vida que te abandona en cada gota que se desliza por la punta de tus dedos hasta desaparecer en la oscuridad. Cuando eres vagamente consciente de que no tienes  a nadie alrededor, que no va venir nadie a salvarte, que no eres capaz de hilar más de dos palabras correctamente, que intentas gritar pero tus cuerdas vocales no emiten ningún sonido, y que has olvidado todo lo que considerabas importante… entonces… te sientes perdida en medio de nada, sin nada por lo que luchar, sin saber qué hacer y con una gran interrogación. ¿Qué has hecho para haber llegado hasta allí?



["Dementium" es en sí un juego de terror basado en un manicomio]


Princess_of_Hell

domingo, 25 de septiembre de 2011

Un Error al Anochecer

Cuando por fin tuve la oportunidad, cogí el sábado de madrugada el coche con destino a Barcelona. Ese fin de semana iba a ser solo para mí, para perderme entre las calles y los recuerdos, para soñar con algo que ya se tornaba bastante borroso. Pasaron las horas mientras dejaba atrás Madrid, Zaragoza… En un tiempo que me pareció demasiado corto, llegué a la orilla del mar a la vez que el sol comenzaba a despuntar en el horizonte. Tenía una sensación rara en el estómago, así que me quedé viendo sola una vez más el amanecer, esperando con la vana esperanza de que desapareciera. Cuando me di por vencida, suspiré y me dirigí a la primera oficina de turismo que me encontré. Llegar al famoso arco del triunfo fue mucho más sencillo de lo que esperaba, y se me escapó una triste sonrisa al pensar la de veces que él lo habría visto. Me quedé observándolo, fijándome en los detalles, sin prisa, controlado mis emociones. Cuando comencé a sentirme estúpida por mirar a un trozo de piedra medio ensimismada, me fui. Paseaba entre la gente abstraída. Algunos hablaban catalán, otros castellano, otros japonés, otros inglés…
Me encontré como por casualidad la estación de tren, y sin pensar demasiado lo que hacía, acabé sentada en un vagón rumbo a un destino desconocido pero extrañamente familiar. No sabía lo que me proponía. Como siempre me debatía entre dos o más opciones totalmente opuestas. No sabía si era un error, si era algo que tenía pendiente, si sentía miedo o euforia, si estaba contenta o aterrorizada. En el fondo daba igual, sabía donde acabaría mi visita turística desde el principio, y como muestra a mi absurda cabezonería, después de investigar la ciudad y de haber pasado por aquella iglesia de luces cambiantes,  estaba paseando por la interminable calle peatonal fijándome con cuidado en los números de cada uno de los portales que dejaba atrás. Mi búsqueda acabó, y mi pánico aumentó, al ver tres números iguales.
Me sentía pequeña, asustada, insignificante. Mi cuerpo había creado miles de mariposas imaginarias dentro de mi estómago que amenazaban con salir transformadas en lágrimas. Un recuerdo detrás de otro me acosaba sin descanso, una sensación, una lejana sonrisa, una promesa imposible,  una mirada sincera, una rabia incontrolable… impotencia y al final… vacio. Sentía tantas cosas a la vez que no era capaz de sentir nada. Perdí la voluntad y la fuerza simultáneamente dejándome caer al suelo. Las personas que pasaban a mi lado me miraban con desconfianza, pena, indiferencia… Los minutos pasaban sin prisa, el portal nunca se habría, las ventanas estaban cerradas y yo no era capaz de levantarme y hacer lo correcto. Irme.
No sé cuánto tiempo perdí allí, solo sé que hubo un momento en el que la puerta se abrió cuando yo por fin me estaba levantando. Su cara era de sorpresa, la mía de puro terror. Pensé: “tierra, trágame”. Era una niña jugando a un juego de mayores y había perdido. Cuando él dio un paso hacia delante, yo salí corriendo. Corrí calle abajo. El me perseguía. Yo corría más rápido. Estaba agotada, mi cuerpo entero protestaba y me pedía a gritos que me rindiese. Comprendí que estábamos en su terreno, que no podía esconderme, que las reglas del juego las ponía él y que de algún modo había llegado hasta allí esperando que sucediese algo parecido. Su mano atrapó mi brazo con demasiada prontitud. Pronto mi carcelero me agarraba de la cintura para asegurarse de que no me escapaba. La calidez de su piel me quemaba y me reconfortaba a la vez, el pelo que cubría mi cara escondía las lágrimas que amenazaban con salir, mi mirada estaba fija en el suelo mientras que sentía la suya recorrer cada centímetro de mi cuerpo mientras se convencía de que no era un sueño. Despacio, como si no quisiera asustarme, me cogió la cara y me obligo a mirarle. Sus oscuros ojos marrones me recordaron cuánto había echado de menos esa forma que tenía de hacerme sentir especial. Sus labios parecían querer decir algo, pero no encontraban las palabras adecuadas. Esbocé una tímida sonrisa sin saber muy bien qué pasaría. Me regaló otra. De esas de medio lado que tanto me gustaban. No sabía por qué no había cogido un destino turístico más interesante, pero tampoco me importaba. La noche comenzaba a tomar protagonismo a la vez que sus labios se empezaban a acercar a los míos. Miles de interrogaciones se dibujaban en mi cabeza. ¿Sería un error? Lo más probable es que sí, pero aquel anochecer del 13 de febrero me parecía un momento perfecto para cometerlo.

 
Princess_of_Hell

martes, 20 de septiembre de 2011

Esta vez el Mar

Sí, es verdad, las calles de París son una buena opción para dejarse llevar y perderse entre la gente, los edificios, la lluvia, el ambiente, el idioma... Olvidar todo, encontrarnos al final de una calle, pasar por delante de la ópera y soñar que creas melodías únicas medio escondida entre los demás instrumentos de la banda. No conocer a nadie, no dar explicaciones, estar sola pero acompañada a la vez.

Aún con todo... he descubierto un sitio mejor. El mar. Sueño con perderme entre las olas del mar. Salir de noche del puerto, que la luna se mire en ese precioso espejo negro, ver como las luces de la ciudad se pierden poco a poco en el horizonte, dejar de divisar tierra, no escuchar más que el sonido de las olas chocando con la proa del barco. Mirar al cielo y verlo conquistado de estrellas, seguir la dirección del viento con un velero de madera, ser uno mismo sin tener al lado la presión de la sociedad.

Sí... quiero perderme en la inmensidad de la nada y el todo, coger un billete sin retorno, soñar que los problemas y las complicaciones son para los demás, hacerme amiga de un delfín y contemplar miles de atardeceres sin miedo ha hacerlo sola.



Princess_of_Hell

lunes, 19 de septiembre de 2011

Otoño


Estaba en la parada del bus. Acababa de salir de un maldito edificio y  ya tenía que tener puestas las gafas de sol para protegerse de esa luz excesiva que tanto la molestaba. De pronto, tuvo frío. Por un momento maldijo al viento y se arrepintió por no haberse quedado con la sudadera puesta aquella mañana, pero justo en el momento siguiente se llamó estúpida. La temperatura había bajado considerablemente, lo cual significaba que el calor agobiante del verano estaba cada día un poquito más lejos. Significaba que el otoño estaba a punto de imponer su presencia, que podría volver a disfrutar de la ropa de invierno, de la lluvia, de ese frío que te llegaba hasta los huesos y que tanto la gustaba, del aire que te congela la cara, que te revuelve el pelo…. Sí… Tenía frío y nada que ponerse encima, pero a la siguiente corriente de aire, mientras se abrazaba a sí misma, sonrió contenta de lo que aquello significaba. Al fin y al cabo… parecía que la vida no para de demostrarle que casi siempre las peores cosas que marcaban su vida, tenían la dichosa manía de tener lugar en verano.

Princess_of_Hell

Nominada a un Test

Nominada a este test por Goth Gatita. Hay que contestar a las preguntas y en algunas de ellas poner hasta 7 cosas distintas.



¿Tus aficiones?
Perderme entre las páginas de un libro, ver una película en buena compañía con un litro de helado sobre la mesa, estar en mi mundo lunar particular, reírme a carcajadas con los amigos, abstraerme del mundo mientras las letras de mis canciones favoritas inundan el ambiente y adicta a las acciones que te suben la adrenalina.

¿Algún sueño que hayas cumplido?
Vivir durante unos días en un cuento de hadas donde te sientes la princesa de un cuento inacabable. Lástima que el precio a pagar fuese tan caro.

¿Tu color?
Si me tengo que quedar con uno, supongo que con el negro. No expresa nada, pero a la vez todo, es elegante pero también siniestro. Sí, el negro desde los 13 años.



¿Cantantes/grupos favoritos?
Ninguno. Lo siento pero mi música depende de mi estado de ánimo. No puedo quedarme con X grupo. Todos aportan algo especial.

¿Comida favorita?
Uff. Supongo que casi cualquier cosa que lleve pasta o chocolate podría ser mi comida favorita. Hay tantos platos y tantos sabores para elegir..

Recomienda libro/saga.
-Saga de Retrum.
-Saga de los cazadores oscuros.
-Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia..
- Saga de Memorias de Idhum.
-Dos velas para el diablo.
-Besos de Sangre.
-Frío.

Recomienda película

Pesadilla antes de Navidad, Ahora o nunca, Una mente maravillosa, Step Up, El Resplandor, La novia Cadáver y Entrevista con un Vampiro.


Nominaciones para llevarse el premio con test

-          Retazos de un alma olvidada de Earwen
-          Lunatic to Love de Ross Shakesheaven
-          Flujo de conciencia de Amarth
-          Navideathh de Navideathh
-          La caja de aquel mágico mundo de S.S
-       La palabra, ideologías infinitas de Fer libertario

Princess_of_Hell

viernes, 16 de septiembre de 2011

Te Mentí



Era sábado. Aquel día no tenía ganas de salir. El sol estaba comenzando a caer privando a mi pequeño salón de claridad. El sillón morado y suave en el que estaba tumbada comenzaba a teñirse de negro. La minicadena encendida y casi al máximo de volumen, hacía que la vecina se desesperara por momentos, lo cual me sacaba una sonrisa de triunfo. Odiaba a las personas que gritaban de forma constante, y aquella mujer rubia de bote se llevaba el premio a la voz más estridente y desagradable. A veces me daba por pensar que se había tragado un altavoz a lo largo de su vida.

“You should have known
The price of evil
And it hurts to know that you belong here”


Sí... adoraba aquella canción. Nigthmare.
Casi finalizando mi parte favorita, llamaron a la puerta. Me levanté a regañadientes estando segura de que sería la rubia teñida. Cuando abrí, estuve a punto de volver a cerrar. No podía quitar la mirada de él por miedo a que desapareciera. Las fuerzas me abandonaron. No había cambiado nada en aquellos dos años. Seguía teniendo el mismo pelo, la misma mirada, la misma sonrisa… Por un momento tuve la sensación de que volvía a estar en ese horrible parque cuando no me quedó más remedio que mentirle.

-         ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas en la universidad. – acerté a decir.
-         Terminé la semana pasada. Me convalidaron la mayoría de mis estudios, y al final todo se quedó en dos años.
-         Me alegro muchísimo. Y… ¿qué piensas hacer ahora?
-         No estoy seguro. Me ofrecieron continuar mis estudios en Nueva York, pero no me convence. Bueno, ¿no vas a darme ni dos besos?

Roja, accedí a su petición. Parecía que me estaba volviendo estúpida por momentos. Le invité a pasar, nos sentamos y comenzamos a hablar como si fuese un día cualquiera mientras Avenged Sevelfold nos acompañaba a un volumen más moderado. Hubiese dado lo que fuera porque fuese eso, un día más. Pero no lo era. Estaba segura de que sería el primero en mucho tiempo, y el último de muchísimo tiempo más. Cada vez estaba más asustada porque la mentiría de aquel día me quemaba la garganta obligándome a confesar. Después de dos horas… ya no pude más.

-         Oye… ¿y de novias que tal andas?
-         Ya decía yo que estabas tardando mucho en contestar. Tenía que salir la maruja que todas las mujeres lleváis dentro.
-         Bueno, pues no contestes. ¡JUM! Olvídalo.
-         Anda, no seas tonta. – me dijo mientras me daba un pequeño abrazo – No sé. No tengo novia. No me he interesado mucho por las chicas, la verdad. Quería terminar mis estudios cuanto antes.
-         ¿Por qué?
-         Para poder volver pronto.
-         Yo… tengo que confesarte algo.
-         Uff. Me das miedo cuando dices esas cosas.
-         Te he mentido.
-         ¿No estás trabajando? ¿La casa no es tuya? ¿Te has vuelto feminista?

Nos reímos.

-         No. Más bien sería… te mentí. En pasado.
-         No te entiendo.
-         ¿Te acuerdas de aquel día en el parque?

Su mirada se ensombreció y se puso muy serio.

-         Sí.
-         Pues… cuando te dije que no te quería… te mentí.
-         ¿Por qué hiciste eso? – Preguntó sorprendido y enfadado a la vez.
-         Pues porque… - las palabras se quedaban atascadas en mi boca sin decidirse a salir - …. Porque si no te hubieses quedado. No  hubieses seguido tus estudios. No hubieses seguido con tu vida…. Creí que esa opción era la mejor. Que tu sueño era lo más importante.
-         Mi sueño es estar contigo. Tú eres lo más importante en mi vida.

Le miré insegura. Por una vez en mucho tiempo tuve algo de esperanza. Tuve la esperanza de que se quedase conmigo, y me permití el lujo de sonreír sin miedo y abrazarle cumpliendo un pequeño-gran sueño.

Princess_of_Hell

martes, 13 de septiembre de 2011

Tengo Miedo



Tengo miedo. Tengo miedo porque parece que las fantasías han desaparecido. Tengo miedo de acostumbrarme a vivir solo en la odiosa realidad. Tengo miedo de que quepa la posibilidad de dejar de soñar. Tengo miedo de madurar. 
Sí.... Tengo miedo... porque parece que estoy dejando una parte de mí por el camino.


Princess_of_Hell

sábado, 10 de septiembre de 2011

Sin Buscar Príncipes



Necesito saber que todo va a ir bien. Necesito que me digas que me quieres, que no pasa nada, que todo a sido una horrible pesadilla, que estarás siempre conmigo, que nunca me vas a dejar sola. Necesito que me abraces como si fuese nuestro último día, que me des seguridad y me regales una sonrisa. Necesito que estés a mi lado cada mañana, que me cantes esa canción que llevas grabada en el alma, que tus ojos sea lo último que vea antes de dormir acurrucada entre tus brazos. En resumen… te necesito a ti.

Entonces cuando casi puedo sentirte, me caigo de la cama. El frío del suelo me recuerda que todo es mentira, que no es real. Que eso no está hecho para mí. Que todo ha sido un producto de una peligrosa imaginación. Que la vida real es diferente. Que no se trata de lo que necesito, sino de lo que tengo. Que no se trata de soñar, sino de buscar y perseguir nuestros propios sueños. Que no existe un romance perfecto, sino que tenemos que aprender a dejar pasar los pequeños fallos. Que en la vida hay tiempo para todo y que ahora… es tiempo de dejar esas ilusiones guardadas, coger una mochila y empezar a camina para construir nuestro futuro, que por el camino… ya encontraremos a alguien que encaje en él.

Me levanto triste y a la vez optimista. No sé si me creo la realidad o la fantasía. No sé si estoy despierta o dormida. Lo que sí se es que no voy a ir perdiendo el tiempo en busca de mi príncipe azul. Si de verdad existe… esperaré a que sea él el que me encuentre a mí. 

Princess_of_Hell

viernes, 9 de septiembre de 2011

Variedad de Sentimientos

Los días son grises, pero también alegres. Son obtusos, abstractos, pero de alguna forma cada día un poco mejores. A veces miro al cielo y me deprimo, pero otras sonrío. Algunas veces huelo a ti por la calle y siento que hay algo que echo de menos, solo que no averiguo qué es exactamente. Muchas veces no sé muy bien qué pensar, así que evito hacerlo. Tengo la sensación de que has grabado tu nombre en las paredes de mi habitación. Adoro estar rodeada de personas que me hace reír, porque es una forma de decirme a mí misma que soy capaz de dejar todo a un lado y sonreír para intentar dar lo mejor de mí. Me encanta la sensación que produce ayudar a los demás, la sensación de haber hecho algo bien, algo que merece la pena. Me gusta la incertidumbre que siento cuando tengo un vaso de alcohol en la mano, porque es una forma de saber que empiezo a pensar con un poco más de cordura… o mejor dicho madurez. Odio cuando veo una guitarra y me acuerdo de ti, pero por otro lado me encanta acabar en un césped cantando lo primero que se nos pasa por la mente. Sé que las cosas a veces son translúcidas y hasta opacas, pero creo que se me da bien eso de coger una llave, cerrar el baúl de los recuerdos, cerrar los ojos y seguir caminando hacia delante.

Princess_of_Hell

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¿Dios?.... No contesta

-          Hazme un favor. Deja eso.
-          ¿Por qué?
-          Porque tú no bebes estúpida.
-          Siempre hay una primera vez.
-          Bueno, pues no bebas hoy. Que sea otro día.
-          ¿Por qué?
-          Porque me preocupo por ti.
-          Eso no es una razón que venga al caso. Me da igual en este momento tu preocupación.
-          Pues hazlo por ti.
-          Eso tampoco es una razón de peso. Yo hago lo que me apetece.
-          Pues… ¡mira que eres cabezota!
-          Y tú pesado. ¿Qué más te da que me beba una copa? Es sábado noche, es normal.
-          ¿Quieres dejar la botella de tequila donde estaba? ¡Por el amor de Dios!
-          Deja a ese en paz que se cansa solo con mirarle. Además, ese nunca dice nada.
-          Eso no puedes comprobarlo.
-          ¿Cómo que no? Verás…….. ¿Dios? – mira al cielo buscando respuesta y espera unos segundos – No contesta.
-          ¿Pero serás lerda? – los dos se ríen de lo absurdo de la situación.
-          Gracias por el cumplido. – le saca la lengua de forma infantil.
-          Vale, pues hazlo por mí.

Ella le mira a los ojos. Los dos son muy cabezotas. Ninguno se rinde nunca… pero esa noche él llevaba razón.

-          Por ti… de acuerdo. Pero no te acostumbre idiota.
-          Claro que no imbécil.



Princess_of_Hell

lunes, 5 de septiembre de 2011

Solo quiero Besar sin decir "Te Quiero"

Le empujo hasta que noto como su cuerpo queda atrapado entre mi cuerpo y la pared. Le beso con ansia, con lujuria y hasta un matiz de desesperación. Sus manos recorren mi cuerpo demostrando que no conocen la definición de delicadeza. Las pocas personas que pasan por la calle a estas horas de la madrugada nos miran escandalizadas, pero me da igual. Para mí solo existe este momento, esta pared y nuestros dos cuerpos. Me sujeta la cabeza como si pensase que voy  salir corriendo en cualquier momento. Sonrío ante la idea. No, esta noche no huiré. Puede que mañana si. Puede que mañana me mire al espejo y salga corriendo con las lágrimas escapando de mis ojos. Puede que mañana grite de frustración porque sé que cuando despierte ni siquiera se acordará de mi nombre. Aunque bien pensado, yo tampoco me acordaré del suyo. ¿Qué narices? Si ni siquiera nos hemos presentado. Solo sé que tiene unos ojos y un cuerpo increíbles. Solo sé que pienso aprovecharme de él, de su cuerpo y de la oscuridad de este callejón y puede que hasta de una sábanas baratas y demasiado usadas.
 Solo sé que esta noche quiero besar sin tener que decir “te quiero”.


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