Páginas

Fantasmas Del Ático

lunes, 25 de febrero de 2013

Mi modelo de conducta



-          Dime, ¿tú qué hubieses contestado a la pregunta que nos ha hecho la señora sobre cuál es tu modelo de conducta?
-          Que eres tú.
-          No  a ver. Te lo estoy preguntando en serio jope. Yo dije que parte de mi familia y tu. Pero porque es verdad. Hay cosas que tienes que me sirven a mí para superarme a mí misma. No lo he dicho por compromiso – y le miré mal esperando a que me diese una contestación creíble.
-          He entendido la pregunta a la primera. Y ya te he contestado.
-          ¡Pero no puedo ser yo! ¡No tengo nada que merezca la pena seguir como modelo de conducta!
-          ¿Cómo que no? Lo revoltosa, quiquillosa y pelo bruja que eres.
Se echó a reír, pero a mí no me hacía gracia.
-          Anda boba. En serio. Envidio muchas cosas de tu forma de ser… y ese es uno de los motivos por los cuales mi contestación a esa pregunta del test serías tú.

No le pregunté más. Sonreí, le creí, le di un efímero beso y me conformé con aquella respuesta.

sábado, 23 de febrero de 2013

Las ventajas de ser invisible

[MONÓLOGO FINAL DE LA PELÍCULA]



No sé si tendré tiempo para escribir más cartas porque podría estar demasiado ocupado intentando integrarme. Así que, si esta acaba siendo mi última carta, quiero que sepas que me encontraba mal cuando entré en el instituto… y tú me ayudaste. Aún que no supieras de qué hablaba, ni conocías a nadie que le hubiera pasado lo mismo, hiciste que no me sintiera solo. Sé que algunas personas dicen que estas cosas no pasan y que hay personas que olvidan lo que es tener 16 años en cuanto cumplen los 17… y sé que algún día todo esto se volverán anécdotas y que nuestras fotos se volverán viejos recuerdos y que todos nos convertiremos en padres o madres de alguien… pero ahora mismo, estos momento no son anécdotas. Esto… está pasando. Estoy aquí… y la estoy mirando… porque es preciosa. Puedo verlo. En ese instante te das cuenta de que no eres una historia triste. Estás vivo. Te pones de pie… ves las luces sobre los edificios y todo lo que hace que te asombres… escuchas aquella canción en el coche con las personas que más quieres en el mundo… y en ese instante… sientes que… somos infinitos.

lunes, 18 de febrero de 2013

(2) Porque después de todo, me alegro de haberte conocido

 
 
Aprendí a quererte, aunque tú no te lo creas. Y me daba igual si estabas lejos o a mi lado. Solo quería saber que podía contar contigo cuando gritase tu nombre. Que podría escuchar tu voz, que podrías abrazarme… que me harías sentir que existía, que era importante para ti. Y en el fondo me importabas más que nadie… aunque no te lo demostrase a diario. Y si sentía que te perdía me faltaba el aire. Y entonces fallo algo. Nunca he conseguido encontrar qué era aquello que se rompió, pero a estas alturas supongo que estará lleno de polvo. Y es que todavía tengo tu foto y la miro de vez en cuando. Es extraño. No quiero volver a compartir mi vida contigo… Pero me alegro de haberte conocido.
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

No es perfecta. ¿Y qué?

 
 

No es una chica de revista. No sé. No es delgada, ni le quedan bien los vestidos ajustados, ni tiene una cara impecable. A mí me gustan esas pequeñas pecas que le recorren la nariz y esas pequeñas arrugas de la edad que empiezan a aparecerle alrededor de los ojos. Son una de las pruebas que indican todo el tiempo que llevamos juntos. Tampoco es muy alta, ni tiene un pelo Pantene.  Es educada solo cuando quiere, se enfada a veces con facilidad y es demasiado perfeccionista con su trabajo. Es también un poco supersticiosa, pero no sé, a mí me gustan como quedan las calabazas repartidas por la casa. Son un tipo de decoración peculiar. Mi chica es una chica normal, con miles de defectos y virtudes que la caracterizan. No es para nada perfecto y puede que para ti sea una persona horrible, pero es mi chica preferida y es con la que quiero pasar el resto de mi vida.



Chat gratis