Páginas

Fantasmas Del Ático

sábado, 8 de octubre de 2011

En cierto modo Siempre serás Mía

Los pasillos de la universidad suelen estar llenos de personas anónimas que hacen que pierdas de vista a las conocidas, pero hoy, una vez más, como cada día, cuando entras por la puerta al sector norte, todos desaparecen para quedarte tú y solo tú en mi amplio campo de visión. Dejas atrás el Este de color verde esperanza, pero no pasa nada, porque eso es algo que siempre llevas contigo. Siempre tienes esperanza en todo y en todos, por eso, cuando te miro a esa cara inocente, te me antojas un niña que no sabe nada del mundo. Lo mágico, es que sabes mucho más que cualquier otra persona. Entras distraída a mi sector de color azul. No se parece para nada al azul cielo,  pero tú haces que me sienta como si estuviese en él.
Levantas la vista y me ves. Me encanta que me regales ese momento por la mañana. Ese pequeño instante en el que esbozas una sonrisa y se te ilumina la mirada solo con mirarme. Haces que me sienta el chico más afortunado del mundo. Espero con paciencia a que llegues hasta mí y mis amigos para darte un abrazo y llenarme los pulmones del mejor olor del mundo. Tu cuerpo tiene una mezcla de olores entre la crema, la ropa y la colonia y tu pelo recién lavado, a champú. Todos juntos te forman a ti, a mi chica, a la chica más maravillosa del mundo. Un mechón rebelde comienza a estorbarte. Podría quitártelo yo ya que sería una escusa perfecta para acariciarte la cara, pero prefiero observar la imagen de cómo tus delicadas, delgadas y largas manos se colocan en la posición perfecta para a continuación seguir un perfecto movimiento hasta que el pelo queda en su sitio.
Tu voz es única, como todas las demás. La gran diferencia es que las otras personas no son tú. No tienen tu tono, tus gritos, tus susurros, tus ruidos extraños, tu alegría… no son tu voz y por lo tanto quedan a años luz de mi interés. No tienen tu sonrisa sincera, tus pucheros cuando te enfadas, tus labios suaves, ni tu sinceridad… El resto de miradas no son tan cálidas como el caramelo, no desbordan cariño, amor, interés, curiosidad, miedo, sorpresa, emoción…
Estás tan enfrascada en una conversación que no te das cuenta de que no dejo de mirarte, de que no puedo dejar de mirarte, de que no hay otro pensamiento en mi día que no seas tú. Dices que te vas a clase, que vas a llegar tarde. Tan responsable como siempre. Me das un efímero beso de despedida que no se parece nada a los besos que yo te quiero dar. Suspiro y sonría derrotado. El único consuelo que me queda es saber que eres mía y de nadie más.
A veces tengo miedo cuando pienso qué pasaría se te perdiese, pero hace tiempo que me he dado cuenta de que de alguna forma nunca lo haré. Aunque llegue el día en que no me quieras, aunque llegue el día en que me olvides... En el fondo siempre serás de alguna forma mía. Porque yo te veo con unos ojos diferentes al resto, y estoy seguro de que me envidiarían por ello.

Princess_of_Hell

2 comentarios:

  1. Esa manera tan única en la que somos de alguien como nunca seremos de nadie más. Pase lo que pase.

    ResponderEliminar
  2. Siempre me pregunto qué hay de ficción y qué de mentira en tus textos. He estado en el cerro, ya te contaré.

    ResponderEliminar

Chat gratis