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Fantasmas Del Ático

viernes, 27 de mayo de 2011

Melodía Mágica

Voy por el pasillo vacío del instituto. Todas las puertas están cerradas y estoy sola en ese piso. De pronto, entre los largos corredores de paredes blancas, comienza a sonar una melodía. Corro buscando su procedencia y me detengo, respirando deprisa, en la puerta que recita “aula de música”. Es aquí. Lo sé. Me muerdo el labio inferior con inseguridad e intento abrir la puerta con miedo a que este cerrada. Pero no. La puerta se abre silenciosamente. La habitación de forma rectangular es tan blanca como los pasillos, decorada con varias filas de sillas verdes de madera. En cambio, en un rincón, como solo y abandonado, hay un piano. Me acerco con miedo, porque aunque desprende notas con sentido, no hay nadie sentado acariciando sus teclas. De pronto, te siento. Estás conmigo, estás ahí delante, eres tú el que está tocando el piano. Pero no estás. No te veo. Es imposible. Tú te encuentras a kilómetros de distancia. Me inquieto, pero tu presencia me incita a calmarme, a sentarme a tu lado. Indecisa… me siento y de algún modo imagino como tu brazo roza levemente el mío. No comprendo qué quieres. No dejas de tocar. Siempre repites las mismas notas. Me quedo embelesada mirando como las teclas suben y bajan a tu antojo. Entonces, me doy cuenta de que no quieres que vea. No quieres que te vea, que mire… quieres que sienta, que comprenda. Respiro tranquilamente satisfecha de haber descubierto uno de los misterios. Cierro los ojos y me concentro, pero quedo bastante frustrada al percibir solo la música. Tu presencia me anima a seguir intentándolo. Cierro los ojos de nuevo con más fuerza como si eso fuese a ayudar en algo e intento ver más allá de las notas que inundan la habitación. Y entonces lo siento… siento lo que sientes, lo que transmites. Las notas dejan de formar parte de una partitura y se convierten en tus sentimientos

Percibo tu presencia, tu alegría, tu confianza, tu amor, tu felicidad, tu anhelo… y con más fuerza, gritando por encima de los demás sentimientos… percibo tu esperanza. Esperaza de futuro, de estar juntos, de cumplir nuestros sueños…

En ese momento, en el que he descifrazo todo lo que escondía ese Sol, el La o el Fa, la música cesa. Siento como te levantas, y antes de que desaparezcas y abra los ojos, tus labios rozan los míos como si fuesen un suspiro. Me quedo sola. Bueno no. No estoy sola. Eso es lo que has querido decirme, ¿verdad?
Que no estoy sola. Nunca. Que siempre estas conmigo. Que eres como la Luna, que aunque no te vea siempre estas ahí, y que no necesito verte para sentirte. Que siempre estarás a mi lado y que los kilómetros son solo producto de mi imaginación, porque no hay barreras ni distancias para nuestro amor.



Nuestro amor es como una melodía, cuando te alejas mis palpitaciones vibran suavemente, cuando me exploras, siento que tambores resueñan en todo mi interior. Tus palabras son música para mi alma, tus caricias son suaves violines. Este amor es una sinfonía que jamás dejaré de sentir.



Princess_of_Hell

2 comentarios:

  1. no pudo decir mas que no haya puesto en ese privado...

    Te quiero...

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  2. Te ha quedado precioso!!! :)
    y me encanta esa ultima frase ^^

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