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    Fantasmas Del Ático

    miércoles, 30 de noviembre de 2011

    Acompañada por un Gato Bajo la Lluvia



    [LA HISTORIA LA ESCRIBI HACE TIEMPO... PERO SIGUE SIENDO VERDAD. TU ESTADO DE ÁNIMO ME SIGUE AFECTANDO COMO SI NADA MALO HUBIESE PASADO DESDE AQUEL DIA QUE ME DIO POR ESCRIBIR ESTAS LINEAS....]

    Una lágrima. Una gota de lluvia. Una lágrima. Una gota de lluvia.

    Mis mejillas no saben cual es cual. ¿Pero acaso importa?

    El banco en el que estoy sentada está mojado, como yo. El parque está vacío, nadie le quiere en días de lluvia. Suelo tender a querer lo que las personas normales rechazan. ¿Soy rara? Puede. Pero me gusta lo que es diferente, porque normalmente suele merecer la pena. Como tú. Como nuestra relación.

    ¡Anda mira! Un gato negro está pasando frente a mí. Me mira con los ojos verdes. El color de la esperanza. Él también es diferente. Seguro que es el mejor gato del mundo. Los dos estamos empapados. Si mi madre me dejara tener animales lo adoptaría. Al fin y al cabo suelen ser las mascotas de las brujas. Eso que dices que soy, pero que yo no me creo del todo que sea.

    Eso sí, reconozco que tengo una conexión con tu estado de ánimo. Si estas contento, yo también. Si estas triste, yo también. Y si lloras… yo también lloro. Así que aquí estoy. Camuflando mis lágrimas con la lluvia mientras miro a un gato desconocido.

    Estar solo, como yo ahora, no es nada apocalíptico. El problema es sentirte solo. Y ambos nos sentimos así. Yo por mis cosas y tú por las tuyas, pero ambas parecidas. ¿Sabes? Tengo miedo. Mucho. Estoy al borde del desastre, como muchas otras veces. Me afecta lo que me dicen las personas que me importan, por eso… en momentos de debilidad… prefiero estar sola antes que hablar con ellas para poder coger fuerzas, crearme una máscara y evitar que me afecten las consecuencias. Evitar que calen en mí las palabras que el viento se lleva sobre la marcha. La única persona que me está manteniendo en pie y con fuerzas eres tú. Pero cuando me entero de que estas igual… los arqueros que tengo en mi muralla emocional se despistan y me pongo a llorar.

    Entonces es cuando necesito un abrazo, de esos de verdad. Y tú también lo necesitas. Lo necesitamos. ¿Y el gato? ¿Necesitará un abrazo? Se va. Ha perdido el poco interés que tenía en mí, así que supongo que solo será diferente al resto de los gatos.

    Si es verdad que soy bruja, ya que no puedo hacer magia con la distancia, me gustaría hacer magia con las palabras. Y ya que no puedo darte un abrazo, te hago partícipe de lo que pienso bajo estas nubes grises que tapan el sol.

    "Daría lo que fuera por volver a verte sonreír"

    Princess_of_Hell

    martes, 29 de noviembre de 2011

    Comerte a Besos



    Tumbados en la cama, exhaustos, sin poder moverse. La habitación estaba oscura, solo unos finos y rebeldes rayos de sol se colaban por las rendijas que la ventana se había olvidado de cubrir. Los muebles parecían un público fantasma que se negaba a dejar de mirarles desde las sombras. Las llaves pendían de la cerradura de la puerta oscilando en un pequeño balanceo constante, pero en silencio. El aire que se respiraba en el ambiente estaba cargado de pasión y cansancio. La noche había sido muy larga. Las sábanas yacían sobre sus cuerpos desnudos, arrugadas y cálidas, gracias al calor corporal de sus cuerpos. La ropa del día anterior estaba olvidada en el suelo, esparcida por toda la habitación de forma desordenada. Todo había quedado en silencio después de varias horas inolvidables. La mujer se acurrucó todavía más entre los brazos de su enamorado, con una sonrisa de satisfacción dibujada en la cara. Su pelo rojo resaltaba entre las sábanas blancas y negras. El hombre, relajado, satisfecho y con una amor inmenso escrito en la mirada, le acarició la mejilla recorriendo con suavidad las pequeñas y escasas pecas que cubrían la cara de la mujer.

    -          ¿Te apetece comer algo?

    La mujer abrió perezosamente los ojos para mirarle. Se quedó callada. Se incorporó, le abrazo y luego acerco sus labios hasta los de él para besarlo con suavidad y dulzura. Cuando se separó, sus ojos estaban llenos de deseo, de nuevo.

    -          Si, a ti. Te comería a besos.

    Entonces, sin importar lo alto que se alzaba el sol en el cielo, ni el día de la semana que era, e ignorando el cansancio de sus cuerpos, comenzaron el mismo ritual de la noche anterior. El baile empezó, la música volvió a inundar el ambiente despidiendo al silencio, y los muebles suspiraron al ver que eran insaciables. Solo vivían el uno para el otro.



    Princess_of_Hell

    lunes, 28 de noviembre de 2011

    59 segundos

    Tengo hambre. Voy a la cocina, robo una tableta de chocolate con naranja y me escondo entre los peluches de mi cama. Cuando el sabor de la dulce golosina conquista mis labios, sé que estoy perdida. Porque con él has venido. Te mudas y te quedas en mi cabeza, haciendo acopio de mis recuerdos y mi imaginación. Todo se tiñe con las letras de tu nombre, de tu imagen, del roce de tus labios sobre los míos, de los juegos prohibidos que llevan a cabo nuestras lenguas. Te puedo sentir conmigo, como si estuvieses de verdad. Siento claramente que te quiero. El cariño, la añoranza y la felicidad hacen un asalto a mis murallas de forma inesperada y ganan la batalla haciendo acopio de una sonrisa que se dibuja en mi cara… una sonrisa que es toda tuya. Me has hecho sonreír con solo pensar en ti. ¿Qué conseguirás cuando estemos juntos?
    Los minutos pasan. El tiempo fluye constante sin darse cuenta de mi presencia. Estoy 59 segundos de cada minuto pensando en ti. ¿Y el segundo restante? Es el que necesito para darme cuenta de que desapareció el sabor a chocolate y necesito tomar más.

    Princess_of_Hell
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