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Fantasmas Del Ático

lunes, 31 de enero de 2011

Confesiones de una Bruja Condenada

[Cinco minutos para amanecer y sigo escondido
entre las dudas y las mitades que me han elegido.
Para que puedas seguir volando entre mis recuerdos]



Solo una vela ilumina esta estancia y solo me acompañan una pluma y un pergamino. Necesito confesarle a algo lo que siento, ya que alguien no lo entendería. Encontrar las palabras adecuadas a veces es complicado, pero esta vez me da igual no expresarme con claridad, y me da igual que una persona I, J, M o A lleguen a leerlo e interpreten algo que no es. A estas alturas, sola y al borde de la locura, creo que la opinión de los demás es solo una propuesta para mejorar, pero siempre existe la posibilidad de hacer caso omiso a nuestro alrededor.
La última carta que me escribiste me llegó al alma, y no he encontrado otra forma de deshacerme del dolor, que encerrarme en esta habitación tan vacía como mi interior, para que nadie pueda ver como las lágrimas recorren mis mejillas.
Soy fuerte, cargaré con la culpa y con el sufrimiento que me corresponde. Soy consciente de que una de mis virtudes es destrozar las vidas de las personas que me importan, y aún así te deje acercarte y recibí con ilusión todo lo que decidiste enviarme. Aún así, ambos sabíamos que algún día todo se acabaría porque yo lo estropearía todo. Porque siempre en una relación hay una persona que quiere más que la otra, y parece ser que yo soy incapaz de amar lo suficiente como para atarme a alguien.
Las manchas de tinta, el abuso de los puntos suspensivos, la diferencia del trazo de las letras… solo muestran y dan evidencia a algo que ya intuía pero que no quería ver.
Siento todo lo que puedes estar pasando. Siento no creer en el futuro y haber hecho que tú hagas lo mismo.
No sé cómo lidiar con el peso de la culpa. Solo sé que detrás de esa vieja puerta de roble hay muchas personas que quieren quemarme en la hoguera. Sería bonito observar como mi traje se quema, como el fuego me devora y se lleva los sentimientos consigo. Pero es un castigo demasiado tentador. Como bruja que soy, escaparé y me esconderé, para que ese sentimiento de culpabilidad me recuerde lo que he hecho y lo que no quiero volver a hacer.
Porque cuando uno no sabe lo que quiere, lo mejor es quedarse a un lado hasta tomar una decisión, sea acertada o no.

Princess_of_Hell

2 comentarios:

  1. Sí, otra vez yo, pero que le vamos a hacer, son las 4:20 de la mañana y considero que es el mejor momento para dejarte un comentario. Sabes como soy, no suelo decir las cosas a menos que considere que es el momento para decirlas.

    La verdad, no sabría que decirte sobre esta historia. Puede que lo que escriba en este comentario sea erróneo, así que prefiero hablarlo contigo, así tendré la certeza de interpretar correctamente cada palabra, pues esto tiene 2 modos de leerse.

    Bueno, no te puedo decir mucho más por desgracia, la calidad del comentario, a mi punto de vista se ha reducido en relación al anterior, pero ya que me pongo, y las circunstancias me lo permiten, te recordaré algo que tú dijiste en su día. Puede que las palabras sean diferentes, pero la idea es la misma.

    '' Cuando sientas que el mundo a tu alrededor se oscurece, tus recuerdos te dobleguen tirándote al suelo, y no tengas fuerzas para levantarte... GRITA!. Grita como si el mundo estuviera en su final y te sentirás mejor ''.

    Como ya te conozco, sé que no te acordarás de haber pronunciado algo así. Tal vez sea cierto, y no lo hayas dicho con palabras, tal vez no sea cierto, y realmente lo hayas dicho, pero lo que debería importarte, tanto si lo has dicho como si no, es el hecho de que en su día lo hacías. No permitas que la sociedad te formalice, libérate.

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  2. Bueno, como segundo comentario...

    Hasta la mitad de la historia pensaba que era yo del que hablabas porque quieras o no, el ser fuerte o el al menos creerlo, el que se encierra en su habitación a no hacer nada. Creo que desde que hablamos algo debe de haber cambiado en mi y parte de tu “inhumanidad“ se me ha pegado.

    No me ha molestado tu historia, para nada, y aunque de todo lo que ahora te escriba lo que mas me duela es darte la razón. La última semana, como bien te reconocía dejaste de sentir algo que yo seguía sintiendo, pero ahora no puedes encerrarte ahí. En tu amargura, ¿para que? para nada, no tienes que pensar ni tienes que sentirte culpable y menos por mi. Como bien te decía parte de tu inhumandad se me ha pegado y ha llegado a tal punto que me da igual todo, excepto el mañana.
    Sé como tu quieras, y piensa que eres la mala. Pero que sepas que eso solo lo piensas tu.

    Por si no queda claro quien es el gilipollas que te lo dices :)

    Mikel Castillo Chacón.

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